siendo la materia energía industrializada y envasada en serie por demiurgos universales pre fordistas, por qué decir entonces que todo es energía y estancarse frente a un muro etéreo pero inquebrantable
si el cuerpo y el espíritu se dirigen al Oeste la energía acompaña,
por qué urgarse la nariz buscándola,
hacerla una bolita y tragársela,
por qué jugar con ella como si se tratase
de un playmobil asceta que accede al plano astral
sí, hay que regar el tan tien para que todas las hojas del cuerpo estén relucientes,
pero el camino del ombligo al caldero no es más que el soplido de un abanico de paja