viernes, 20 de julio de 2007

pneuma

no olvides, no,
que en todo está
lo que mueve las cortinas,
la h nocturna y silenciosa
susurrada por la noche
mientras el sol y la luna juegan al ajedrez,
no olvides que hay algo ahí afuera que guía,
que coincide con tu más íntima y ocasional voluntad;
algo que pronto será celeste intenso y antes púrpura divino y aún así
no cambia
y ya las cortinas no podrán detener la luz, que ya casi veo;
no dejes, entonces, que los budas se cubran de polvo en la repisa
ni olvides las cortinas, su movimiento y las causas de su movimiento